Jornadas TransHackFeministas

Fanzine resultado de las Jornadas TransHackFeministas

Junio 2021_Wetlab Hangar

Link de descarga de >>> Collage Colectivo, Fanzine web y versión imprimible

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Texto de activación / invitación de las jornadas

Si se propone generar conocimientos, prácticas y experiencias desde una mirada transhackfeminista, ¿Cómo entendemos el transhackfeminismo?

Si lo que importa son los modos de hacer, y se podría entender, de alguna manera, el transhackfeminismo como un “hacking with care” —hackear con cuidado— ¿Cómo se agencian los cuidados en estas prácticas?

¿Cómo pensar un transhackfeminismo transversal? ¿Cómo establecer vínculos interespecies sin reproducir lógicas colonialistas o antropocéntricas? ¿Cómo se agencian los vínculos con les humanes y les no humanes?

¿Cómo opera la contaminación y la transmisión de conocimientos en este ecosistema?

Con la idea no de responder pero sí de poner en diálogo estas preguntas se quieren activar una serie de artefactos y acciones. El evento es una invitación a un fin de semana para pensar juntes y activar esto que llamamos transhackfeminismo (THF). Con lecturas de textos, conversaciones y la elaboración colectiva del segundo fanzine del wetlab.

La jornadas THF fueron una propuesta de Ce Quimera + Gaia Leandra, artistas residentes del wetlab de Hangar. Jornadas realizadas en el marco del proyecto Biofriction y por invitación de Laura Benitez Valero.

Participantes de las jornadas y elaboración del fanzine: Adri Prexigueiro, Anouchka Skoudy, Carmela , Ce Quimera, Colectivo juan de madre, Gaia Leandra, Helen Torres, Heurix, Isabel Martorell, Jara, Klau Chinche, Laura Benitez Valero, Lucía Egaña Rojas, Marzia_na, Ona del hacklab feminista error500, Oscar Martin, Txe Roimeser. Vanesa Lorenzo.

eemeemee

eemeemee (enclave micopirata mutante) es una red comunitaria de compartición de procesos y conocimientos generados alrededor de la micología DIWO. En cuanto que red, se articula mediante nodos distribuídos que se activan en diferentes espacios y con temporalidades asincrónicas pero complementarias.

El wetlab es unos de los espacios en que eemeemee se congrega de forma esporádica para compartir los procesos de investigación y trabajo así como conectar hiphas con otros proyectos aliados.

En diciembre 2019, el wetlab acogió una de las primeras actividades de algunos de los nodos que se fijarían en eemeemee, en ese momento en estado todavía embrionario:

Conexiones micelianas, 2ª sesión de Puaj! en Hangar.

En esa ocasión, el proto-nodo muaj! juntó fuerzas con el Grupo de Soberanía Micológica de Calafou para compartir conocimientos sobre la reproducción de micelios. Aprendimos a construir una caja de cultivo estéril, hicimos clonaciones de micelio en placas petri con Agar, mezclamos un sustrato de Gírgolas con malta para su futura fructificación. Además, la sesión propuso una reflexión sobre las posibilidades micelianas de crear redes interespecíficas de cuidado y mutualidad, y de provocar procesos de transformación para trabajar con la materialidad de los daños, ya sean ecológicos, sociales, culturales, históricos, ficticios, etc… Leímos a Paul Stamets, Anna Tsing y Peter McCoy, y escuchamos a John Cage y Terence McKenna. La sesión se transmitió ocupando temporalmente la frecuencia 93.4 FM en un radio de 80 metros.

A lo largo del 2020, para dar continuidad a las ganas de trabajar juntxs y con los hongos, se crea una lista de correo y se da cuerpo a una wiki para recopilar y sistematizar las experiencias de los distintos nodos del grupo.

Actualmente, eemeemee se materializa semanalmente en Salamina, espacio que acoge a los nodos Observatorio y muaj! en los miércoles de micología: unas sesiones-laboratorio de experimentación, aprendizaje e investigación sobre/con los micelios.

Durante estas sesiones experimentamos con diferentes técnicas de reproducción y cultivo (agar, cultivo líquido, substratos de fructificación) nos proponemos investigar distintas maneras de observar y visualizar los micelios a través de técnicas de micro y macroscopía, sonificación, etc… Asimismo, abordamos desde la especulación poética y la lectura de textos teóricos, cuestiones vinculadas con el potencial de los hongos en cuanto creadorxs de mundos y facilitadorxs de entornos biológicos dinámicos que permiten procesos de transformación, metabolización y regeneración hacia nuevas ecologías emergentes y sostenibles.

En términos más generales, nos ponemos varios objetivos para nuestra práctica:

*Cohabitar el laboratorio como espacio de convivencia humano/no-humano:

Queremos crear entornos abiertos de aprendizaje con otrxs (tanto personas, como micelios u otrxs bichxs).

*Navegar los procesos abiertos:

Mediante la observación y la intuición queremos sumergirnos en lo que pueden enseñarnos los hongos. Queremos cuestionar y navegar los límites de nuestra práctica y las posibilidades que nos brinda operar dentro de procesos abiertos, sin pretender ejercer un control estricto sobre éstos. Nos interesa aprender de las relaciones ecológicas que se entretejen tanto en las prácticas de laboratorio como en la naturaleza.

*Punkarrismo y pedagogía del error:

Nos distanciamos de las prácticas de cultivo asépticas orientadas a la producción para el mercado. Nuestro proceso de aprendizaje nos lleva a confrontarnos con el error, aprender de en lugar de evitar la contaminación, observar los límites de nuestras técnicas y los cuidados que precisan nuestrxs compañerxs hongos para aprender a proliferar juntxs. No miramos al error como una falla en el proceso sino como consecuencia de unas múltiples relaciones sobre las cuales no tenemos o queremos tener todo el control. Asimismo, confiamos en la resilencia de los organismos y su capacidad de auto-regularse. Más que medir los resultados, prestamos atención a los procesos y a lo que éstos generan.

*Apropiación de herramientas:

Trabajamos con lo que tenemos a nuestro alcance. Una estufa, una caja… Pensamos en herramientas abordables, económicas y de fácil construcción así como desarrollamos dispositivos de hardware libre y abierto. Aguzamos el ingenio para resolver nuestras limitaciones técnicas, económicas y procesuales, eso sí, siempre con ganas de aprender más.

*Adaptación:

De los micelios a nuestros conocimientos; de nosotrxs a los cuidados que precisan los micelios, sus necesidades, deseos, etc…

¡Que al final sí nos hemos contaminado!

Desde que empezamos a trabajar con los hongos, hemos pasado del miedo a la contaminación y, por consecuencia, a seguir más o menos estrictamente protocolos orientados al éxito de los cultivos en términos productivistas, a abrazar una práctica más blanda, centrada en entender al otrx, en sumergirnos en su proceso, en observarlo y empatizar con sus fases de vida y crecimiento pero también de muerte. Pensamos necesario replantear lo que aceptamos y lo que descartamos: ¿Hasta qué punto pretender tener un estricto control sobre un proceso nos hace perder la posibilidad de observar y aprender nuevas cosas sobre las relaciones de convivencia, competición, incompatibilidades o, quizás tal vez, colaboración? ¿Hasta qué punto no estamos perpetuando prácticas eugenésicas? En fin, queremos pensar la contaminación como “transformación a través del encuentro”, tal como sugiere elegantemente Anna Tsing en su Mushrooms at the end of the world.

Fanzine Wetlab #01

Publicación del primer fanzine del Wetlab, por el colectivo residente: Ce Quimera + Gaia Leandra. Con una licencia libre, el fanzine se puede descargar en sus dos versiones: online y para imprimir. Realizado en colaboración con Txe Roimeser, a cargo de la maquetación y los dibujos. Esperamos pronto tener una versión impresa para que puedas recoger directamente en el wetlab!

Link de descarga >>

a disfrutarlo!!!

Fin de semana mojado

El fin de semana del 30 y 31 de Enero haremos un evento doble de cierre de la residencia virtual Fem Tek + CCE Guatemala. Para festejar y cerrar creativamente este mes y medio de publicaciones, de blog y de conversaciones. Aunque el blog y nosotras seguiremos alimentándonos de cosas ricas mas allá de enero 🙂.

>> Sábado 30, 18hrs: Directo desde el wetlab de Hangar.org

Vamos a compartir el comienzo de un proyecto de investigación y performance desarrollado por Gaia Leandra y Ce Quimera. Link para conectarse: https://meet.jit.si/findesemanamojado

>> Domingo 31: Lanzamiento del primer fanzine Wetlab

Online y para imprimir, realizado en colaboración con Txe Roimeser, a cargo de la maquetación y los dibujos.

Protocolo wetlab: #symbiocracy

Imagen: Ernesto Casero /// Stencil de Lynn Margulis: https://es.wikipedia.org/wiki/Lynn_Margulis

Después de sentar las bases sobre bioseguridad y bioprotección, vamos a dedicar algún rato al protocolo de convivencia, el cual en cierta manera puede garantizar o sostener la bioseguridad y bioprotección de quienes habitan el espacio del wetlab.

Durante octubre a noviembre de 2019 se realizaron sesiones semanalas abiertas moderadas por Laura Benitez con la idea de compartir preguntas, debates y propuestas para elaborar un protocolo abierto para el uso del wetlab. Este espacio comenzó con preguntas, de la misma manera que comenzamos este blog. Y son preguntas que tienen que ver con la ética y los cuidados:

“Un espacio como el wetlab nos interpela a pensarnos no sólo desde un _estar-en_ sino desde un _estar-con. ¿A qué tipo de responsabilidades nos enfrenta el trabajo y/o experimentación con biomateriales? ¿Qué significa responsabilidad en el contexto contemporáneo? ¿Sigue estando la responsabilidad ligada a un marco deontológico? ¿Es posible pensar una responsabilidad no basada en el deber? ¿Cómo operar con protocolos que ficcionan una suerte de realidad inmutable? ¿Es posible seguir sosteniendo discursos feministas y cosificando a otras entidades para nuestro beneficio? ¿Cómo sostenemos nuestras contradicciones? ¿Cómo operamos desde ellas? ¿Se puede reformular una ética mínima con presupuestos no antropocéntricos? ¿Qué hacemos y qué no hacemos en un espacio compartido de experimentación?”

De estas sesiones salió un borrador de protocolo, que un no está público. Lo hemos retomado durante el mes de Diciembre con la idea de afinarlo y poder sacarlo a la luz. Realizamos un primer encuentro en el que participamos Laura Benítez, Vanessa Lorenzo (que en ese momento se encontraba haciendo la residencia BioFriction), Anoushka Skoudy (asesora científica de las residencias Biofriction), Ludovica Michelin encargada de la parte de investigación de Hangar, Lluis Nacenta director de Hangar, y el colectivo residente del wetlab Gaia Leandra y, quien habla, Ce Quimera. Montamos y desmontamos el primer borrador, cruzamos cuestiones éticas con responsabilidades legales, salieron conceptos como descajanegrizar, dando una vuelta al open the box de la ética hacker. Continuaremos trabajando en el protocolo y esta semana aprovecharemos la estancia del colectivo KinLab para hacer una nueva sesión. Esperamos tener a fin de mes un primer borrador publicable de este protocolo.

Algunos referentes que se tomaron para el debate fueron, DIYBio: un espacio que proporciona una plataforma abierta para compartir las iniciativas de DIYbio y aprender sobre y de otros; fomentando oportunidades y potenciales donde la comunidad DIYbio pueda conectarse, reunirse, apoyar y trabajar juntos. https://diybio.org/safety/. Cuentan con un código de conductas: https://sphere.diybio.org/about/code-of-conduct/ y unos valores bien definidos (https://sphere.diybio.org/about/philosophy/#our-values) que pueden servir de base para pensar nuevas formas de vincularnos. De aquí como base, pero creemos que el wetlab tiene unas especificidades propias que no aparecen en espacios DIYBio…espero que podamos trasmitirlas en este nuevo protocolo. Hasta aquí a donde hemos llegado, en unos días tendremos más material rico.

Gusto Alchemico

Alquimia del gusto, es un proyecto de experimentación química y de sabores. Se trata de ofrecer una experiencia para investigar tu propio gusto. La semana pasada se hizo un directo, como primera muestra del proyecto.

Leandra en colaboración con Oskoff Lovich y Marzia

Receta: un nuevo cóctel, destilando alcohol y extrayendo el sabor de la pimienta y la albahaca. Aquí algunas imágenes, tomadas por Marzia, de lo que fue la sesión en directo via jitsi

Bioseguridad en laboratorios [Parte II]

Os dejamos aquí una recopilación que hemos hecho de información más detallada sobre los distintos niveles de bioseguridad.

Es importante saber que la aplicación de técnicas y normativas de seguridad está establecida por la Organización Mundial de la Salud Centros para Control de Enfermedad y Prevención. No son normas de biohacklab específicas ni protocolos de convivencia colectivos ( a esto volveremos más adelante), sino las normas y técnicas que se necesitan para que nuestro laboratorio sea legal, en el caso en el que se busque esa legalidad.

Bioseguridad en los laboratorios

Bioseguridad es un conjunto de normas preventivas destinadas a proteger la salud de las personas a riesgos por agentes biológicos, físicos o químicos en el laboratorio.

La protección del personal y ambiente del laboratorio se logra mediante la aplicación de técnicas y normativas de seguridad establecidas por la Organización Mundial de la Salud y Centros para Control de Enfermedad y Prevención.

Debemos distinguir dos conceptos que son complementarios pero diferentes. Por un lado está la seguridad biológica o bioseguridad (“Biosafety”) que es el término para referirse a las técnicas y prácticas aplicadas con el fin de evitar la exposición o liberación accidental de patógenos o toxinas. Y por otro lado está la protección biológica o bioprotección (“Biosecurity”), que se refiere a las medidas de protección de la institución y del personal destinadas a reducir el riesgo.

Podemos describir cuatro niveles de bioseguridad según las combinaciones de prácticas y técnicas de laboratorio, equipos de seguridad e instalaciones.

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Grupo de riesgo 1: Riesgo individual y poblacional escaso o nulo.
Microorganismos que tienen pocas probabilidades de provocar enfermedades en el ser humano o los animales.
 
2Grupo de riesgo 2: Riesgo individual es moderado, riesgo poblacional bajo.
Agentes patógenos que pueden provocar enfermedades humanas o animales pero que tienen pocas probabilidades de entrañar un riesgo grave para el personal de laboratorio, la población, el ganado o el medio ambiente. La exposición en el laboratorio puede provocar una infección grave, pero existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces y el riesgo de propagación es limitado.
 
3Grupo de riesgo 3: Riesgo individual elevado, riesgo poblacional bajo.
Agentes patógenos que suelen provocar enfermedades humanas o animales graves, pero que de ordinario no se propagan de un individuo a otro. Existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces.
 
4Grupo de riesgo 4: Riesgo individual y poblacional elevado.
Agentes patógenos que suelen provocar enfermedades graves en el ser humano o los animales y que se transmiten fácilmente de un individuo a otro, directa o indirectamente. Normalmente no existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces.

Para saber el nivel al que pertenece el laboratorio, puede rellenar la NTP739 Inspecciones de bioseguridad en los laboratorios, una guía sobre bioseguridad emitida por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España.

También es aconsejable guardar una copia del MANUAL DE DEBIOSEGURIDAD DEL LABORATORIO.

mari mutare

imagen 1: mari mutare, fuente: hybridoa CC-BY 4.0 2020

Este año 2020 nos empujó a repensar los vínculos entre humanxs y no humanxs a la hora de gestionar la crisis biosférica. Este cuadro activa una reflexión sobre la forma en que nos relacionamos, nos percibimos a nosotrxs mismxs en el mundo y la forma en que percibimos a las “demás” (lxs “otrxs”).

Entre hibridación y simbiogénesis [Margulis, 1991] mari mutare diluye límites deconstruyendo identidades a través de las (bio)tecnologías que nos atraviesan el cuerpo (filtros digitales y orgánicos). En concreto, en el cuadro del wetlab de Hangar y el proyecto europeo biofriction en el que se inscribe el proyecto, mari mutare explora las prótesis biocompatibles y las posibilidad de subjetividades alternativas que se habilitan y despliegan más allá de los kins ontológicos convencionales.

Específicamente, mari mutare propone problematizar las dicotomías humano / naturaleza y naturaleza / cultura para hacer crítica sobre el excepcionalismo humano*. ¿Cómo afectan las bioprácticas transhackfeministas a la percepción de nosotrxs mismxs y de lxs “otrxs”?

imagen 3: greenman de la parroquia de nuestra señora de Uxue (Nafarroa), fuente hybridoa, 2020 CC-By 4.0

mari mutare es una experimentación para deconstruir la propia identidad y subjetividad humana a través de (bio)technologías abordadas desde lo queer. Se inspira en la figura protocristiana del greenman* (u homólogos Basajaun, Amalurra o les Feuillus), un ornamento** da cabeza foliada tallada en numerosas iglesias europeas y otros templos alrededor del planeta. El greenman hace referencia a un culto pagano al continuo humano-naturaleza y los ciclos de vida y muerte que resalta el recientemente introduciado dualismo humano-naturaleza, asicomo nuestra propia vulnerabilidad frente a la otredad vegetal.

El proyecto confronta a lxs practicante-sujetxs con su propia subjetividad, su vulnerabilidad y las biofricciones que se generen en las zonas de contacto (transreino animal/vegetal, categorias de conocimiento arte/ciencia/cuidados, diferentes instituciones y sus códigos) convirtiéndose en objeto de su propia experiencia.

mari mutare es asimismo una crítica al excepcionalismo humano desde una mirada xenofeminista, transhackfeminista (experimentación con y a través del propio cuerpo) y la filosofia hacker (descajanegrizar, protocolo abierto, apropiarse y sacar conocimiento de laboratorios herméticos, estériles o salas blancas).

Para ello, y desde el rigor de una investigación transdisciplinar para-académica, el proyecto se inspira en la cultura pagana, la simbología proto-cristiana y lo subalterno [Spivak, 2011], conocimiento y prácticas deslegitimizadas que no caben en el estricto análisis de clase, (brujería, conocimiento desgetimizado, esoterismo, paganismo, etc).

mari mutare pasa por abrazar nuestra propia alteridad, mezclar los cuerpos y frotar categorias en una lab mojado, que alberga practicas transhackfeministas (experimentacion con el propio cuerpo) y desde la filosofia hacker (protocolo abierto, apropiarse el conocimiento legitimizado y hermético). En esta parte del proceso en conncreto, mari mutare investiga las prótesis biocompatibles como proxy de alteridad vegetal consitutiva en nosotrxs mismxs [Marder. 2013], con la intención de provocar un cambio en la subjectidad humana mas allà de la diferencia anthropocéntrica (excepcionalismo humano).

imagen 3: selfie con prótesis vegetal, fuente: hybridoa, 2020 CC-BY 4.0.


Teóricamente, las indagaciones sobre la subjetividad en los estudios feministas emergentes se enmarcan en el nuevo materialismo feminista enraizado en la perspectiva antiedipiana [Deleuze & Guattari, 1987], posthumana [Braidotti, 1999] y cibernética [Haraway 1984; 1991]. La perspectiva ecológica queer y transhackfeminista de mari mutare (aqui referencio a mis inpiraciones “Transplant” de Quimera Rosa, “Housewives making Drugs” Mary Maggic, GynePunk Collective, “Humalga” de Spela Petric & Robertina Sebjanic) problematiza las dicotomías de humano / no humano y argumenta la denuncia de lo queer como “antinatural” [Mortimer-Sandilands & Erickson, 2010] desde el nuevo feminismo material [Schnabel, 2014].

captura de pantalla de la página ari mutare en hybridoa.org


Entre hopenpunk (del capítulo Camille Stories and the Children of Compost, “Staying with the Trouble: Making Kin in the Chthulucene” de Donna J. Haraway, 2016) , y plant horror [Dawn Keetley, 2016] este proyecto de investigación también busca observar los efectos de la biología sintética en el cuerpo rebelde [Hester, 2018] mientras que busca ser radicalmente amable con lxs “otrxs” y nuestra propia otredad.

descelularización de una hoja, matriz vegetal para prótesis biocompatible, fuente: Enya Maria (Hangar) 2020

El proyecto tambien se centra en el conocimiento tácito que viene genrado con el pensar-con y hacer-con la placa de Petri como un objeto epistémico (EO). La ontología que se despliega del objeto epistémico [Knorr Cetina, 2001;1997] está en flujo constante [Ewenstein & Whyte, 2009] generando nuevo conocimiento durante el proceso de cierre del EO al objeto boundary/límite (BO). El BO es un objeto cerrado, definido, listo para traducir ideas listas para compartir en una comunidad (diseminacion, talleres) En el proceso de cierre, se usarán los “objetos técnicos” (TO) que son instrumentos de diseño y aparatos biotecnológicos que permiten la búsqueda del objeto en cuestión. En esta propuesta en particular, EO se refiere al la placa de Petri, y BO al objeto final: la protesis biocompatible e hibirda humano-planta: el Greenman en una placa de Petri.

En resumen, me baso en los conceptos teóricos mencionados anteriormente para confeccionar una metodología que permita tener una comprensión de las bioprácticas como herramientas de creación de conocimiento. Asimismo, reconozco que es un concepto importante, pero también bastante problemático para muchos investigadores [Mareis, 2017]. En lo que respecta al análisis del estudio de casos, se adoptará un enfoque cualitativo durante los experimentos apoyados por el diseno especulativo [Dunne & Rabi, 2013], y la etno-metodología [Nova, 2015].

Además, para abordar la critica al excepcionalismo humano, apoyo la metodología con un enfoque fenomenológico. La hipótesis de Mari Mutare, es que un implante de un tejido alienígena afectaría al sujeto corpóreo, argumentando la idea de que la individualidad (la raíz de la subjetividad) surge de la experiencia prerreflexiva de algo ajeno al yo, como el propio cuerpo en su dimensión objetual [Kristensen, 2017]. Es importante mencionar aquí, en relación con la metodología, que la etapa final del experimento es, en parte, especulativa ya que el xenotrasplante no es en realidad legal en Suiza o Europa. Esto requerirá un enfoque de realismo especulativo [Brassier, 2008].

selfie en Utopiana Ginebra, fuente: hybridoa, 2019 CC-BY 4.0


(*) Green Man, es una cabeza foliada tallada, queer, que trasciende todas las categorias de cultura/tecnologia/naturaleza/humana; una figura híbrida humana-vegetal que representa nuestras íntimas interdependencias con la naturaleza. En esta propuesta, el greenman en una placa de Petri también se refiere a un ensamblaje de células vegetales-humanas, como un objeto epistémico que permite el frote entre categorias.

(**) El objeto protésico transiciona de ornamento a órgano, de elemento alienigena a propio o derivado del ser; de semi-vivo a vivo.

(***)La cultura occidental tiene una fuerte tradición antropocéntrica, viendo a los humanos como separados del resto de los animales / naturaleza (diferencia antropológica) [White, 1967], en este contexto, el paradigma del excepcionalismo humano (HEP) enfatiza la capacidad de los humanos para superar los problemas ambientales [Catton Dunlap , 1980].

por hybridoa

Mas info:
www.hybridoa.org
@hybridoaa

Residencia virtual Femtek

Inauguramos este blog y con él la residencia virtual de FEM TEK– Prácticas artísticas contemporáneas, feminismos y tecnología- + CCEG con el que abrimos un proceso abierto y con ganas de compartir el como, desde donde y con quienes habitaremos el wetlab en los próximos meses.

En agosto del 2020 Gaia Leandra y Ce Quimera hemos sido elegidas como colectivo residente del wetlab de Hangar en Barcelona por el período de dos años. Durante 2 meses dedicamos nuestra energía y creatividad a equipar este espacio y durante ese proceso surgieron ganas de encontrar las formas de compartir las herramientas, recursos y conocimientos que en el proceso fuimos absorbiendo. Y así apareció, como un tentáculo más de este pulpo wetlab, la residencia virtual de FEM TEK + CCEG que nos dio la posibilidad de visibilizar este proceso. Es así que desde ahora y hasta finales de enero vamos a ir publicando, semanalmente y en diferentes formatos, textos, imágenes, how-to, eventos en streaming, protocolos, especulaciones, relatos, experimentos tecnobiofrictionales en los cuales estaremos inmersas en nuestro cotidiano. Y esperamos que la contaminación sea mutua.

Y abrimos este espacio con preguntas varias que nos acompañaran durante el proceso, y quizá en ese hacer vayamos dando forma a este contenedor llamado wetlab.

La primera pregunta que surgió al ver la convocatoria de FemTek fue: este proyecto, un wetlab donde se trabaja con procesos vinculados a arte y ciencia, ¿tiene sentido en una convocatoria sobre tecnologías? Arriesgamos que sí, y de allí, nos deslizamos rápidamente a unas cuantas preguntas con las que estamos cotidianamente habitando este espacio:

¿Qué es un wetlab? ¿Qué cuerpos lo habitan?

Si entendemos la biología no sólo como una disciplina de las ciencias naturales que estudia la vida y los organismos vivos ¿Qué es bio?

Si bio es vida y las tecnologías operan al nivel de gestión de la vida. ¿Cómo definiríamos estas tecnologías?

Si las tecnologías construyen y moldean nuestras identidades ¿Se puede pensar lo bio como tecnologías operantes al mismo nivel que un sintetizador?

¿Con qué tipo de tecnologías se trabaja en un laboratorio? ¿Son las mismas con las que trabajamos en el wetlab? Estas tecnologías, que nosotras llamamos tecnologías vivas, ¿tienen una especificidad propia?

Si el wetlab genera conocimientos, prácticas y experiencias desde una mirada transhackfeminista, ¿Cómo entendemos el transhackfeminismo?

Si lo que nos importa son los modos de hacer, y entendemos el transhackfeminismo como una multiplicidad de métodos, ¿Cómo se agencian los cuidados en estas prácticas? ¿Cómo se agencian los vínculos con lxs humanxs y lxs no humanxs? ¿Cómo opera la contaminación y la trasmisión de conocimientos en este ecosistema?

Con la idea no de responder pero sí de poner en diálogo estas preguntas, nos gustaría activar una serie de artefactos y acciones que den contenido a este recipiente llamado wetlab.

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Wetlab Worlding

Y, como no hay final sino muchos principios, hemos configurado una serie de acciones concretas, y muy diferentes en formatos, para realizar durante la residencia virtual. Estas acciones están vinculadas de maneras múltiples a las preguntas que se han ido formulando en el proyecto. Todas tienen en común el modo de hacer transhackfeminista o son afines a este contenedor wetlab: un espacio donde se constituyen y alimentan redes, donde se genera archivo, donde se piensa juntas, un espacio donde se cuestionan los procesos de construcción de los cuerpos y —procurando una visión no antropocéntrica del mundo— las identidades (no sólo humanas). Y en este hacer, nos interesa cuestionar las bases sobre las que se definen las tecnologías y herramientas, tanto científicas como artísticas, contaminándolas con modos de hacer conectados a una ética hacker.

Es por esto que priorizamos procesos vinculados a la experimentación, y cómo estos conocimientos adquiridos se transmiten: cómo se trabaja de manera colaborativa creando procesos de simbiosis, cómo se cuestiona el vínculo que se establece con otros seres vivos y cómo éstos son definidos en trabajos sobre bio-arte. Cómo se piensa lo bio en tanto vida. Cómo pensamos nuestras vidas, o más bien, cómo las vivimos. Cómo se documentan estos procesos, cómo se alimentan y constituyen redes. Cómo se generan herramientas colectivas, cómo se habita el espacio común. Cómo se generan nuevas formas de subjetividades críticas.

La residencia virtual que ofrece FemTek se utilizará como plataforma para compartir los procesos que se vayan desarrollando en la reapertura del wetlab, no como un espacio en el que pensar procesos futuros sino en el que los procesos y el cómo llevarlos a cabo sean aquello que se muestre.

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Y para comenzar contando historias, por que este espacio no está vacío sino habitado por todos lxs bichxs que pasaron por aquí desde sus inicios, nos gustaría dejar aquí algunos rastros.

El wetlab es un espacio que se creó hace algunos años en el contexto del colaboratorio Prototip_ome conformado por Pechblenda, DIYBio Barcelona, el Parque de Recerca Biomédica y Hangar. Antes de ser wetlab recuerdo que fue el camerino de la última Muestra Marrana realizada en Barcelona. Y el primer proyecto residente del espacio, si no nos falla la memoria, fue el proyecto Gynepunk desarrollado por Klau Kinki al que luego se sumó Paula Pin en 2016.

File:0 gynepunk.png

Durante 2017 y en el marco del colaboratorio Prototip_ome pasaron/mos por allí

https://prototypome.gridspinoza.net/index.php/RESIDENCIAS_II,_III_y_IV

En 2018 Belén Soto coordinó diferentes actividades y colectivos que habitaban el espacio. Entre ellos grupo de cicatrización y el grupo de fermentación.

En 2019 activado por el proyecto BioFriction, Hangar, Galería Kapelica, Cultivamos Cultura, y BioArt Society, dirigido por Laura Benítez.

En Agosto 2020 nos encontramos con todas estas historias y un espacio a renovar. Comenzamos esta residencia con ganas de recuperar estas historias y también con el deseo de contar nuevas. Y estas historias las contamos junto con lxs bichxs que nos afectan en el presente, así es que en la escritura del proyecto que presentamos a Femtek + CCEG participó Txe Roimeser y las historias que nos cuenta Helen Torres jugando a figuras de cuerdas con Donna Haraway y Ursula K. Le Guin.

Y entonces aparece la imagen de la bolsa, el wetlab como una bolsa contenedora de historias. Como la posibilidad de configuración de mundos (traducción de “worlding” de Donna Haraway). ¿Pero qué historias queremos contar? Helen Torres nos dice “Worlding no es el mito del Hombre cazador que sale de cacería para traer un botín ensangrentado. Worlding son historias contenedoras, historias como bolsas de viaje que llevan cosas para mantener la continuidad de la vida. Historias como semillas sin individuos autónomos a los que les pasan cosas, sino con seres que son densos nodos en redes de organismos vivos y no vivos entrelazados, historias de la tierra, historias mundanas sin finales felices, porque no hay ningún final, sino muchos principios.”

De lo que se trata en este proyecto es de generar un espacio contenedor para que estas historias puedan ser contadas.