Protocolo wetlab: #symbiocracy

Imagen: Ernesto Casero /// Stencil de Lynn Margulis: https://es.wikipedia.org/wiki/Lynn_Margulis

Después de sentar las bases sobre bioseguridad y bioprotección, vamos a dedicar algún rato al protocolo de convivencia, el cual en cierta manera puede garantizar o sostener la bioseguridad y bioprotección de quienes habitan el espacio del wetlab.

Durante octubre a noviembre de 2019 se realizaron sesiones semanalas abiertas moderadas por Laura Benitez con la idea de compartir preguntas, debates y propuestas para elaborar un protocolo abierto para el uso del wetlab. Este espacio comenzó con preguntas, de la misma manera que comenzamos este blog. Y son preguntas que tienen que ver con la ética y los cuidados:

“Un espacio como el wetlab nos interpela a pensarnos no sólo desde un _estar-en_ sino desde un _estar-con. ¿A qué tipo de responsabilidades nos enfrenta el trabajo y/o experimentación con biomateriales? ¿Qué significa responsabilidad en el contexto contemporáneo? ¿Sigue estando la responsabilidad ligada a un marco deontológico? ¿Es posible pensar una responsabilidad no basada en el deber? ¿Cómo operar con protocolos que ficcionan una suerte de realidad inmutable? ¿Es posible seguir sosteniendo discursos feministas y cosificando a otras entidades para nuestro beneficio? ¿Cómo sostenemos nuestras contradicciones? ¿Cómo operamos desde ellas? ¿Se puede reformular una ética mínima con presupuestos no antropocéntricos? ¿Qué hacemos y qué no hacemos en un espacio compartido de experimentación?”

De estas sesiones salió un borrador de protocolo, que un no está público. Lo hemos retomado durante el mes de Diciembre con la idea de afinarlo y poder sacarlo a la luz. Realizamos un primer encuentro en el que participamos Laura Benítez, Vanessa Lorenzo (que en ese momento se encontraba haciendo la residencia BioFriction), Anoushka Skoudy (asesora científica de las residencias Biofriction), Ludovica Michelin encargada de la parte de investigación de Hangar, Lluis Nacenta director de Hangar, y el colectivo residente del wetlab Gaia Leandra y, quien habla, Ce Quimera. Montamos y desmontamos el primer borrador, cruzamos cuestiones éticas con responsabilidades legales, salieron conceptos como descajanegrizar, dando una vuelta al open the box de la ética hacker. Continuaremos trabajando en el protocolo y esta semana aprovecharemos la estancia del colectivo KinLab para hacer una nueva sesión. Esperamos tener a fin de mes un primer borrador publicable de este protocolo.

Algunos referentes que se tomaron para el debate fueron, DIYBio: un espacio que proporciona una plataforma abierta para compartir las iniciativas de DIYbio y aprender sobre y de otros; fomentando oportunidades y potenciales donde la comunidad DIYbio pueda conectarse, reunirse, apoyar y trabajar juntos. https://diybio.org/safety/. Cuentan con un código de conductas: https://sphere.diybio.org/about/code-of-conduct/ y unos valores bien definidos (https://sphere.diybio.org/about/philosophy/#our-values) que pueden servir de base para pensar nuevas formas de vincularnos. De aquí como base, pero creemos que el wetlab tiene unas especificidades propias que no aparecen en espacios DIYBio…espero que podamos trasmitirlas en este nuevo protocolo. Hasta aquí a donde hemos llegado, en unos días tendremos más material rico.

Bioseguridad en laboratorios [Parte II]

Os dejamos aquí una recopilación que hemos hecho de información más detallada sobre los distintos niveles de bioseguridad.

Es importante saber que la aplicación de técnicas y normativas de seguridad está establecida por la Organización Mundial de la Salud Centros para Control de Enfermedad y Prevención. No son normas de biohacklab específicas ni protocolos de convivencia colectivos ( a esto volveremos más adelante), sino las normas y técnicas que se necesitan para que nuestro laboratorio sea legal, en el caso en el que se busque esa legalidad.

Bioseguridad en los laboratorios

Bioseguridad es un conjunto de normas preventivas destinadas a proteger la salud de las personas a riesgos por agentes biológicos, físicos o químicos en el laboratorio.

La protección del personal y ambiente del laboratorio se logra mediante la aplicación de técnicas y normativas de seguridad establecidas por la Organización Mundial de la Salud y Centros para Control de Enfermedad y Prevención.

Debemos distinguir dos conceptos que son complementarios pero diferentes. Por un lado está la seguridad biológica o bioseguridad (“Biosafety”) que es el término para referirse a las técnicas y prácticas aplicadas con el fin de evitar la exposición o liberación accidental de patógenos o toxinas. Y por otro lado está la protección biológica o bioprotección (“Biosecurity”), que se refiere a las medidas de protección de la institución y del personal destinadas a reducir el riesgo.

Podemos describir cuatro niveles de bioseguridad según las combinaciones de prácticas y técnicas de laboratorio, equipos de seguridad e instalaciones.

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Grupo de riesgo 1: Riesgo individual y poblacional escaso o nulo.
Microorganismos que tienen pocas probabilidades de provocar enfermedades en el ser humano o los animales.
 
2Grupo de riesgo 2: Riesgo individual es moderado, riesgo poblacional bajo.
Agentes patógenos que pueden provocar enfermedades humanas o animales pero que tienen pocas probabilidades de entrañar un riesgo grave para el personal de laboratorio, la población, el ganado o el medio ambiente. La exposición en el laboratorio puede provocar una infección grave, pero existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces y el riesgo de propagación es limitado.
 
3Grupo de riesgo 3: Riesgo individual elevado, riesgo poblacional bajo.
Agentes patógenos que suelen provocar enfermedades humanas o animales graves, pero que de ordinario no se propagan de un individuo a otro. Existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces.
 
4Grupo de riesgo 4: Riesgo individual y poblacional elevado.
Agentes patógenos que suelen provocar enfermedades graves en el ser humano o los animales y que se transmiten fácilmente de un individuo a otro, directa o indirectamente. Normalmente no existen medidas preventivas y terapéuticas eficaces.

Para saber el nivel al que pertenece el laboratorio, puede rellenar la NTP739 Inspecciones de bioseguridad en los laboratorios, una guía sobre bioseguridad emitida por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España.

También es aconsejable guardar una copia del MANUAL DE DEBIOSEGURIDAD DEL LABORATORIO.