mari mutare

imagen 1: mari mutare, fuente: hybridoa CC-BY 4.0 2020

Este año 2020 nos empujó a repensar los vínculos entre humanxs y no humanxs a la hora de gestionar la crisis biosférica. Este cuadro activa una reflexión sobre la forma en que nos relacionamos, nos percibimos a nosotrxs mismxs en el mundo y la forma en que percibimos a las “demás” (lxs “otrxs”).

Entre hibridación y simbiogénesis [Margulis, 1991] mari mutare diluye límites deconstruyendo identidades a través de las (bio)tecnologías que nos atraviesan el cuerpo (filtros digitales y orgánicos). En concreto, en el cuadro del wetlab de Hangar y el proyecto europeo biofriction en el que se inscribe el proyecto, mari mutare explora las prótesis biocompatibles y las posibilidad de subjetividades alternativas que se habilitan y despliegan más allá de los kins ontológicos convencionales.

Específicamente, mari mutare propone problematizar las dicotomías humano / naturaleza y naturaleza / cultura para hacer crítica sobre el excepcionalismo humano*. ¿Cómo afectan las bioprácticas transhackfeministas a la percepción de nosotrxs mismxs y de lxs “otrxs”?

imagen 3: greenman de la parroquia de nuestra señora de Uxue (Nafarroa), fuente hybridoa, 2020 CC-By 4.0

mari mutare es una experimentación para deconstruir la propia identidad y subjetividad humana a través de (bio)technologías abordadas desde lo queer. Se inspira en la figura protocristiana del greenman* (u homólogos Basajaun, Amalurra o les Feuillus), un ornamento** da cabeza foliada tallada en numerosas iglesias europeas y otros templos alrededor del planeta. El greenman hace referencia a un culto pagano al continuo humano-naturaleza y los ciclos de vida y muerte que resalta el recientemente introduciado dualismo humano-naturaleza, asicomo nuestra propia vulnerabilidad frente a la otredad vegetal.

El proyecto confronta a lxs practicante-sujetxs con su propia subjetividad, su vulnerabilidad y las biofricciones que se generen en las zonas de contacto (transreino animal/vegetal, categorias de conocimiento arte/ciencia/cuidados, diferentes instituciones y sus códigos) convirtiéndose en objeto de su propia experiencia.

mari mutare es asimismo una crítica al excepcionalismo humano desde una mirada xenofeminista, transhackfeminista (experimentación con y a través del propio cuerpo) y la filosofia hacker (descajanegrizar, protocolo abierto, apropiarse y sacar conocimiento de laboratorios herméticos, estériles o salas blancas).

Para ello, y desde el rigor de una investigación transdisciplinar para-académica, el proyecto se inspira en la cultura pagana, la simbología proto-cristiana y lo subalterno [Spivak, 2011], conocimiento y prácticas deslegitimizadas que no caben en el estricto análisis de clase, (brujería, conocimiento desgetimizado, esoterismo, paganismo, etc).

mari mutare pasa por abrazar nuestra propia alteridad, mezclar los cuerpos y frotar categorias en una lab mojado, que alberga practicas transhackfeministas (experimentacion con el propio cuerpo) y desde la filosofia hacker (protocolo abierto, apropiarse el conocimiento legitimizado y hermético). En esta parte del proceso en conncreto, mari mutare investiga las prótesis biocompatibles como proxy de alteridad vegetal consitutiva en nosotrxs mismxs [Marder. 2013], con la intención de provocar un cambio en la subjectidad humana mas allà de la diferencia anthropocéntrica (excepcionalismo humano).

imagen 3: selfie con prótesis vegetal, fuente: hybridoa, 2020 CC-BY 4.0.


Teóricamente, las indagaciones sobre la subjetividad en los estudios feministas emergentes se enmarcan en el nuevo materialismo feminista enraizado en la perspectiva antiedipiana [Deleuze & Guattari, 1987], posthumana [Braidotti, 1999] y cibernética [Haraway 1984; 1991]. La perspectiva ecológica queer y transhackfeminista de mari mutare (aqui referencio a mis inpiraciones “Transplant” de Quimera Rosa, “Housewives making Drugs” Mary Maggic, GynePunk Collective, “Humalga” de Spela Petric & Robertina Sebjanic) problematiza las dicotomías de humano / no humano y argumenta la denuncia de lo queer como “antinatural” [Mortimer-Sandilands & Erickson, 2010] desde el nuevo feminismo material [Schnabel, 2014].

captura de pantalla de la página ari mutare en hybridoa.org


Entre hopenpunk (del capítulo Camille Stories and the Children of Compost, “Staying with the Trouble: Making Kin in the Chthulucene” de Donna J. Haraway, 2016) , y plant horror [Dawn Keetley, 2016] este proyecto de investigación también busca observar los efectos de la biología sintética en el cuerpo rebelde [Hester, 2018] mientras que busca ser radicalmente amable con lxs “otrxs” y nuestra propia otredad.

descelularización de una hoja, matriz vegetal para prótesis biocompatible, fuente: Enya Maria (Hangar) 2020

El proyecto tambien se centra en el conocimiento tácito que viene genrado con el pensar-con y hacer-con la placa de Petri como un objeto epistémico (EO). La ontología que se despliega del objeto epistémico [Knorr Cetina, 2001;1997] está en flujo constante [Ewenstein & Whyte, 2009] generando nuevo conocimiento durante el proceso de cierre del EO al objeto boundary/límite (BO). El BO es un objeto cerrado, definido, listo para traducir ideas listas para compartir en una comunidad (diseminacion, talleres) En el proceso de cierre, se usarán los “objetos técnicos” (TO) que son instrumentos de diseño y aparatos biotecnológicos que permiten la búsqueda del objeto en cuestión. En esta propuesta en particular, EO se refiere al la placa de Petri, y BO al objeto final: la protesis biocompatible e hibirda humano-planta: el Greenman en una placa de Petri.

En resumen, me baso en los conceptos teóricos mencionados anteriormente para confeccionar una metodología que permita tener una comprensión de las bioprácticas como herramientas de creación de conocimiento. Asimismo, reconozco que es un concepto importante, pero también bastante problemático para muchos investigadores [Mareis, 2017]. En lo que respecta al análisis del estudio de casos, se adoptará un enfoque cualitativo durante los experimentos apoyados por el diseno especulativo [Dunne & Rabi, 2013], y la etno-metodología [Nova, 2015].

Además, para abordar la critica al excepcionalismo humano, apoyo la metodología con un enfoque fenomenológico. La hipótesis de Mari Mutare, es que un implante de un tejido alienígena afectaría al sujeto corpóreo, argumentando la idea de que la individualidad (la raíz de la subjetividad) surge de la experiencia prerreflexiva de algo ajeno al yo, como el propio cuerpo en su dimensión objetual [Kristensen, 2017]. Es importante mencionar aquí, en relación con la metodología, que la etapa final del experimento es, en parte, especulativa ya que el xenotrasplante no es en realidad legal en Suiza o Europa. Esto requerirá un enfoque de realismo especulativo [Brassier, 2008].

selfie en Utopiana Ginebra, fuente: hybridoa, 2019 CC-BY 4.0


(*) Green Man, es una cabeza foliada tallada, queer, que trasciende todas las categorias de cultura/tecnologia/naturaleza/humana; una figura híbrida humana-vegetal que representa nuestras íntimas interdependencias con la naturaleza. En esta propuesta, el greenman en una placa de Petri también se refiere a un ensamblaje de células vegetales-humanas, como un objeto epistémico que permite el frote entre categorias.

(**) El objeto protésico transiciona de ornamento a órgano, de elemento alienigena a propio o derivado del ser; de semi-vivo a vivo.

(***)La cultura occidental tiene una fuerte tradición antropocéntrica, viendo a los humanos como separados del resto de los animales / naturaleza (diferencia antropológica) [White, 1967], en este contexto, el paradigma del excepcionalismo humano (HEP) enfatiza la capacidad de los humanos para superar los problemas ambientales [Catton Dunlap , 1980].

por hybridoa

Mas info:
www.hybridoa.org
@hybridoaa

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